Dialogando en el Café Salambó

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domingo, 24 de abril de 2016

Crónica de los primeros pasos del libro Los días lábiles (Club Marina)

En plena resaca emocional de este Sant Jordi 2016, y doce días después de la primera presentación de Los días lábiles, me siento a explicar, con la calma imprescindible, esta experiencia de complicidades literarias.

El pasado lunes 11 de abril a las 19:30, en la Sala d’actes de la Biblioteca Sagrada Familia de Barcelona, nuestro libro colectivo Los días lábiles echaba a andar sus pasos por el mundo.













La organización, a cargo de la Editorial Stonberg, de la propia Biblioteca y de todos los miembros del Club Marina de autores, fue impecable.














La asistencia de público superó nuestras previsiones, la organización de la biblioteca nos disponía de mayor número de sillas para un aforo oficial de 162 personas, por lo que más de 20 asistentes rodeaban la sala de pie y atentos a los discursos. Va nuestro agradecimiento más sincero a todos ellos, a los sentados y a los que de pie, nos arroparon con mayor mérito.
Una galería de fotos representativa del Club Marina y diferentes momentos de su andadura, y alusiva a los nueve relatos que componen el libro; iba proyectándose en una pantalla gigante.
Inició la presentación el editor Jordi Castelló, que nos sorprendió con una breve pincelada de cada uno de los relatos y autores que formamos parte del Club Marina de autores. Aunque parezca una evidencia, no siempre lo es, pues Jordi Castelló sí es de esos editores que leen de verdad aquello que deciden publicar.


Abrió el fuego nuestra prologuista Àngels Campos Martínez, filóloga, Catedrática de Lengua castellana y literatura y escritora, con un extracto de su prólogo en el que supo diseccionar la esencia de cada relato y a la vez, aunar las virtudes del conjunto con las características del género breve, que no menor. 











Le siguió el presentador e hilo argumental del acto, Elías Gorostiaga, escritor también y crítico literario. Elías demostró una vez más su experiencia y su original savoir-faire con una breve introducción, para ir después interpelándonos a cada uno con alguna pregunta o matiz destacable relativo a nuestros cuentos.



Siguiendo el orden alfabético de apellidos, empezó el veterano autor Eugenio Asensio a quien le tocó relacionar su historia de desempleados y empleados agarrados a un clavo ardiendo, con la situación laboral de nuestro país, la crisis, o “la cosa”, como solemos decir en tono eufemístico.


Amanda Gamero, empezó declarando sus nervios provocados por la emoción para desmentirse después a sí misma con un aplomo y una serenidad dignas de una veterana. Y nos habló de la lírica del fracaso, las que ahondan y le dan fuerza a su relato.


Llegó mi turno cuando Elías, supongo que acertadamente, declaró haber visto la mano de un seductor tras mi relato. Y me lanzó su pregunta-brete: ¿qué es para ti la seducción? Mi respuesta, tras unos segundos de reflexión y duda, bien podría ser un titular: la seducción es robarle la voluntad a los demás.


Mercedes Gascón destacó que su cuento habla del control sobre nuestras propias vidas y del descontrol de las mismas a la vez. A continuación explicó cómo se fue confeccionando este libro, un trabajo coral de complicidad, lectura en común y enriquecimiento colectivo.


Javier López, ex profesor, jubiloso, declaró estar más feliz que un niño con un globo y sorprendido por haber publicado a estas alturas de su vida. Pero la altura verdadera estuvo en su concisión y humildad, y está en la calidad de su relato de judíos perseguidos en la Praga de 1942, en el que amistad y belleza se conjugan para perpetrar un último acto de rebeldía y libertad.


Herminia Meoro, con su habitual precisión, nos explicó como la metaliteratura le sirvió para armar su relato La vida detenida. Y con su hálito sereno y autorizado, detuvo el ruido de la duda y colocó los puntos sobre las íes. Herminia siempre suma excelencia.


Mariela Puértolas, sugerente como la baqueta sobre los platillos jazzísticos de Marc Ayza, destacó que la música puede expresar la armonía del universo, así, su relato Ojalá esto pudiera ser canción  pretende ilustrar este deseo. El deseo de que su relato se articulara como lo hace la música. Pero atrapar ese instante de vida en equilibrio termina siendo una quimera y plantea la insatisfacción del creador frente a la obra y a la imposibilidad de reiterar y retener el tiempo.


Susana Tomás mantuvo un breve e interesante debate con Elías, sobre el tono, trágico o no de su relato. Ella, segura y directa, como suele serlo, destacó la resolución vitalista y positiva de su historia. Una historia que nos pasea por Nueva York, por numerosos personajes de la cultura y por una buena selección de temas musicales anclados al recuerdo de un viaje anterior e interior, y para así ir dejando atrás la memoria de un amor, más superado que añorado.



Cerró las intervenciones el irreverente Pedro Lara, Lara Vázquez en el libro, con una breve alusión a su agradecimiento, sorpresa y satisfacción por formar parte de este proyecto. Su relato, en el que nos explica el curioso proceso de transformación de una profesora universitaria, en cajera de supermercado, dice mucho, desde su voz narrativa de protagonista y testigo, de él mismo como alguien que se siente incómodo en cualquier clasificación, sea cual fuere.




Y cerró el acto quien lo empezó, el editor Jordi Castelló, para dar paso a la liturgia de las firmas, los saludos y agradecimientos.






Esta parte final de la presentación, fue amenizada con una selección musical reunida por  nuestro incondicional Claudio Pasinato, y por el servicio de mojitos con o sin alcohol, gentileza impagable de la empresa de bebidas refrescantes SANMY.
Durante toda la velada nuestra amiga María Pía, realizó un excelente reportaje fotográfico. Algunas de las fotografías utilizadas aquí, son suyas.



 









La organización de la biblioteca, sorprendida por el éxito, tuvo que recordarnos que existía un horario de cierre.









Sant Jordi 2016








Esto es todo lo que puedo contar aquí. Ahora, después de la digestión del agasajo y la resaca de nuestro éxito en Sant Jordi, al parecer, siendo el libro de la editorial Stonberg más vendido, y aunque habrá más proyectos; estos días lábiles como el tiempo, ya nunca los olvidaremos.



Abril de 2016

JORGE GAMERO


Literatura y fútbol, sí !!!

Gracias al seleccionador futbolístico-literario Alfonso Morillas, por incluirme en esta alineación de lujo.

https://futbolclubdelectura.com/2016/04/23/23-de-abril-sant-jordi-el-dia-del-libro-y-autores-futboleros/

miércoles, 13 de abril de 2016

Cornellà eros.

Aut@rs de Cornellà treu el seu quart llibre, aquest cop de temàtica eròtica.

No sé qué pensarás querido lector, pero yo tengo la sensación de que nuestra cultura sexual necesita una constante actualización. En imparable progreso, cada día surgen nuevas fórmulas para encender el deseo en la mente de cada uno de nosotros y sería una lástima que no las aprovecháramos, sobre todo cuando hay escritores y escritoras con el talento de los seleccionados en esta compilación, (…)
Declaro mi pasión por este libro, me siento honrada de presentaros esta colección de relatos, carnal y virtuosa, ábrela y enciéndela sin miedo al exceso, deja que sus personajes –señoras, jóvenes raros, muchachas despistadas, abogadas...– te empapen con sus excesos, ábrete y lee como si no hubiera un mañana, no dejes para mañana lo que puedes disfrutar hoy. (Fragment del pròleg, a càrrec de l'escriptora i periodista Roser Amills.)

jueves, 24 de marzo de 2016

Johan Cruyff

Tuve pocos y escogidos ídolos. Los de la niñez se recuerdan especialmente, los caballeros del Rey Arturo, Tintín y Johan Cruyff fueron los míos. Con los años ya casi solo he añadido ídolos literarios. Pero hoy quiero recordar al holandés volador, al "flaco", al futbolista más elegante que yo recuerdo, para hacer justicia a la memoria. Solo él va emparejado a mi descubrimiento admirado de la simbología del fútbol, cuando tenía nueva años, en pleno estreno de la transición política española. Mi padre me llevaba de la mano al Camp Nou, descubrí la intensidad del verde cuando la televisión aún era en blanco y negro y entendí que también de la mano de Johan, las cosas empezaban a cambiar. Ese primer verano del 74 vi por televisión la primera final de un mundial perdida por la naranja mecánica que él lideraba. Vencieron los alemanes, pero venció también la idea del fútbol total que ya no ha dejado de inspirar a este deporte. Y venció el recuerdo de una primera jugada, nada más empezar el partido, protagonizada por Johan hasta ser víctima de un penalti, después de más de veinte pases de la naranja mecánica y durante casi dos minutos.  Ahí va una foto de ese mundial, enfrentándose a Uruguay.


En el F.C Barcelona marcó otra época como jugador primero y como entrenador después y a su filosofía del juego le debemos en gran parte lo que hoy es el club. Los niños lo imitábamos, soñábamos con esa forma tan personal de correr, de cambiar el ritmo y de dirigir al equipo nunca vista hasta entonces. Con el Ajax y la selección holandesa hizo goles extraordinarios pero ha pasado al recuerdo aquél que hacía justicia a su apodo de volador, con el Barça, frente al Atlético de Madrid. Ese día mi padre no me llevó al Camp Nou, cualquier cosa le podría perdonar aunque ese día la rabieta debió durarme todo el día. 


Nadie como Johan inspiró la idea del juego, del placer a costa del resultadismo, del arte de un deporte injustamente denostado al que más tarde, feliz coincidencia, uno fue descubriendo también de la mano de la literatura. Hizo sencillo lo difícil, acuñó frases para el recuerdo cuya aparente simplicidad escondían la verdad. Cosas como que si tú tienes el balón, el contrario no lo tiene, y empezaron a contabilizarse las posesiones, o cosas como que bastaba con hacer un gol más que el contrario aunque el resultado fuera de 5 a 4, como en los partidos del patio del colegio. Inventó los rondos que ya hoy, no hay equipo por humilde que sea que no practique en sus entrenamientos para aprender a controlar el balón. Ha pasado al recuerdo también aquello que les dijo a los integrantes de nuestro Dream Team azulgrana, antes de salir a conquistar nuestra primera Copa de Europa, rebautizada entonces como la Champions. Salid y disfrutad. La libertad, unida al genio era la mejor fórmula para la gloria. 
Hoy ha fallecido mi ídolo Johan Cruyff, para mí, el fútbol lleva su nombre, y mi infancia, su recuerdo de sueños balompédicos. Cualquier cosa que pueda añadir son minutos de descuento, una prórroga innecesaria porque el partido ya está ganado. Gracias "flaco", organiza el juego desde el cielo, descansa en paz.

sábado, 5 de marzo de 2016

El primer libro del Club Marina, para Sant Jordi 2016.

El Club Marina nació a finales de los años noventa a raíz de la relación personal y profesional entre sus componentes, profesores en su mayoría y algunos también escritores.  Al principio solían reunirse en el Café Versalles del barrio de Sant  Andreu y su actividad principal eran el comentario y la tertulia sobre lecturas compartidas. En los últimos tiempos vienen haciéndolo en el Café Salambó del barrio de Gràcia, también en Barcelona.
Fue hace ahora unos dos años, cuando surgió la idea de añadir la escritura creativa como  actividad de grupo, planteándose la posibilidad de una publicación colectiva. De este modo nacen, entre otros, los nueve textos que componen esta antología; sencillamente, con el propósito de compartir también los frutos del proceso personal de creación literaria.  LOS DÍAS LÁBILES es el resultado. (...)

Fragmento del prólogo de Àngels Campos Martinez
Filóloga. Catedrática de Lengua castellana y literatura de Educación Secundaria. 

jueves, 11 de febrero de 2016

Nueva cubierta para Simón, no; Saimon.

A partir de marzo, el nuevo sello loqueleo, reedita mi novela Simón, no; Saimon, con nuevo diseño y cubierta. Gracias a la editorial y el equipo de arte, porque ha sabido captar la esencia apenas con unas siluetas.


domingo, 8 de noviembre de 2015

Amaneció de nuevo Madrid


Amaneció de nuevo Madrid
Anamaría Trillo
Madrid, 1ª edición de abril de 2015
Editorial Playa de Ákaba S.L.
569 páginas
ISBN: 978-84-16216-51-2



Empecé a leer esta novela sobre todo por curiosidad y cercanía con su autora. Antes de hacerlo me había dicho a mí mismo: bueno, al fin y al cabo, una novela histórica más sobre la postguerra civil española, un género que inunda de luces y algunas sombras la segunda mitad del siglo pasado y lo que llevamos de este. Tenía un gran respeto por la capacidad profesional de Anamaría en la gestión editorial, pero como autora apenas había leído algún relato suyo, de El faro de Umssola y otros cuentos subterráneos (Playa de Ákaba, 2014), y Tierra trágame del primer volumen de relatos Generación Subway (Playa de Ákaba, 2014) que ella misma prologó, y del que tengo el honor de formar parte junto a treinta y un autores más que Anamaría seleccionó, y disculpen la inmodestia, con acierto. Ahora, después de leer Amaneció de nuevo Madrid, mi respeto crece hasta una medida y justificada admiración. Y es que la novela es impecable. Ya se sabe, o debería saberse, que la única dignidad debe residir en el texto y este es mucho más que digno. Solo me queda añadir a esta captatio benevolentia inicial, que como soy absolutamente libre y nadie me paga por ello, solo escribo reseñas de aquellos libros que me atrapan, y si puede ser, de colegas autores que aún no están en el escaparate del gran mercado editorial. Aunque no siempre me da tiempo para todos los libros que reseñaría, quizás precisamente porque no me pagan por ello, y lo digo para que no vaya a enfadarse nadie.
Ya no se escriben hoy novelas como Amaneció de nuevo Madrid, esta ha sido mi primera sensación al terminar la lectura. Desde Soldados de Salamina de Javier Cercas o La voz dormida de Dulce Chacón, al menos yo no había vuelto a leer otra novela mejor, una nueva luz para el género ahora ya en estos inicios de siglo XXI.
El argumento de Amaneció de nuevo Madrid es sencillo. Margarita, una niña de familia pobre llega a Madrid en los primeros años de la postguerra civil española para servir en una casa cuya patrona paga a su familia para acogerla como sirvienta. Rápidamente la niña Margarita descubre el submundo frío e inhóspito de la casa y del Madrid destrozado por la guerra. Vive en una cárcel donde los sentimientos y la esperanza de una vida mejor están secuestrados por la pobreza y la mediocridad del momento y lo que podría parecer una oportunidad para una mejor vida a su llegada, se convierten en un exilio sentimental. Pero llega ese día, como en toda buena historia, en el que de repente, ocurre algo. Isidro, un amigo de la familia más que pedirle, le ofrece matrimonio y así consigue sacarla de aquél infierno. Ella, aunque no enamorada, hasta tal punto se siente víctima de una cadena perpetua, acepta la situación para empezar su propia vida, el amor ya llegará, piensa. Pero al poco cae en la cuenta de que lo único que ha hecho ha sido cambiar un infierno por otro. Isidro es hijo de Orestes, un fascista resentido y enfermo que vive con ellos y que convence a su hijo Isidro para que deje su carrera de abogado y se ponga a las órdenes de Bujosa, un facineroso cuya función es perseguir a los rojos y republicanos que aún pululan por la ciudad. Isidro cae en una debacle vital que afecta a un matrimonio que podría haber sido su salvación.  En pleno descenso a los infiernos acaba agrediendo a Margarita que tiene el valor de huir. Juan, un encuadernador artesano, la socorre. Trabajará con él y descubrirán juntos y por primera vez, el amor de verdad. Isidro se olvida de ella pero no los agentes del mal y la salvaguarda de la patria. Lo convencen de que hay que hacer justicia y restablecer su honor y acaban encontrando a los amantes Juan y Margarita, él, torturado y ella desterrada en un convento donde pronto se evidencia su embarazo. Finalmente Isidro, un extraordinario, complejo y poliédrico personaje redondo junto al de Margarita, redimirá sus culpas torciendo el desenlace final... en el que vencen la libertad y la fuerza del amor.
Lo que ya no es tan sencillo, lo que justifica que esta no sea una novela más, y esa es la gran batalla de todo escritor; es la manera en que está contada. Anamaría Trillo utiliza un estilo clásico, en el mejor de los sentidos, heredero nada acomplejado de las mejores novelas de posguerra. Es capaz de explicarnos la cruda historia del Madrid de los primeros años de la posguerra a través de la historia humana de sus personajes, de esas pequeñas vidas que juntas, trazan el mapa social de una época. Y lo hace con la precisión del entomólogo, con largas y deliciosas descripciones de las relaciones humanas donde los personajes principales Margarita, Isidro, Teodora, Orestes o Bujosa, todos ellos de una fuerza y complejidad extraordinaria; se entrelazan perfectamente con una galería de personajes secundarios pero no menos importantes como Tina, Tobías, Julita, Pablo, Juan… Lo hace también con una prosa sencilla, directa pero a la vez elaborada en un largo entramado de hechos, capaz de conseguir que la acción no decaiga y no cese a lo largo de bastante más de quinientas páginas.
Amaneció de nuevo Madrid, es también una novela climatológica, permítanme el atrevimiento. La presencia del clima, de la atmósfera, de la acción del frío, de la aparición o desaparición del sol, de las nubes etc. es constante y siempre como una manera de ver el estado de ánimo de los personajes y de los sucesos. Es un elemento del que quizás abusa en las primeras trescientas páginas, pero sin llegar a molestar, acostumbrándote a medida que la historia crece y engulle tu interés y tensión de lector entregado.
También me parece justo destacar el trato que Anamaría da a la historia real y política. Es un trato elegante, adopta una posición muy evidente, pero sin caer en la grandilocuencia de la crítica fácil. Explica el drama de unos, la obsesión de otros, el miedo de todos. Dentro de la casi imposible objetividad de toda novela histórica, en la que un buen autor debe comprometerse, Anamaría lo hace y de manera muy clara hacia el bando oprimido, hacia los que soñaron una España y un mundo mejor, y fueron sofocados por la fuerza del cañón de la ignorancia franquista. En este sentido, se trata también de un buen ejemplo de novela por la justicia de la memoria histórica. Y es de agradecer, cuando todavía hoy, estamos rodeados de algunos a los que la verdad les molesta, acaso porque son descendientes directos de los ejercieron la fuerza del terror.
No querría olvidar también el papel de la mujer que en la novela, obviamente es clase y sexo oprimido, fiel y callada servidora del machismo imperante. Pero a eso también es capaz Margarita de oponer y plantar cara con su dignidad humana y evolucionar en ese sentido para lograr el más sagrado de los derechos: ser dueña de sí misma.  Y su fuerza la impulsa el motor más potente: el amor. Porque también, afortunadamente, existen hombres libres y buenos, en aquella época y en toda la historia de la humanidad.
Hay que felicitar a Anamaría, una primera novela como esta, nos hace estar atentos y augurarle un futuro brillante en la narrativa contemporánea.

Barcelona, noviembre de 2015