En plena resaca emocional de este Sant Jordi 2016, y doce días
después de la primera presentación de Los
días lábiles, me siento a explicar, con la calma imprescindible, esta
experiencia de complicidades literarias.
El pasado lunes 11 de abril a las 19:30, en la Sala d’actes de la
Biblioteca Sagrada Familia de Barcelona, nuestro libro colectivo Los días lábiles echaba a andar sus
pasos por el mundo.
La organización, a cargo de la Editorial Stonberg, de la propia
Biblioteca y de todos los miembros del Club Marina de autores, fue impecable.

La asistencia de público superó nuestras previsiones, la
organización de la biblioteca nos disponía de mayor número de sillas para un
aforo oficial de 162 personas, por lo que más de 20 asistentes rodeaban la sala
de pie y atentos a los discursos. Va nuestro agradecimiento más sincero a todos
ellos, a los sentados y a los que de pie, nos arroparon con mayor mérito.
Una galería de fotos representativa del Club Marina y diferentes
momentos de su andadura, y alusiva a los nueve relatos que componen el libro;
iba proyectándose en una pantalla gigante.
Inició la presentación el editor Jordi Castelló, que nos
sorprendió con una breve pincelada de cada uno de los relatos y autores que
formamos parte del Club Marina de autores. Aunque parezca una evidencia, no
siempre lo es, pues Jordi Castelló sí es de esos editores que leen de verdad
aquello que deciden publicar.
Abrió el fuego nuestra prologuista Àngels Campos Martínez,
filóloga, Catedrática de Lengua castellana y literatura y escritora, con un
extracto de su prólogo en el que supo diseccionar la esencia de cada relato y a
la vez, aunar las virtudes del conjunto con las características del género
breve, que no menor.
Le siguió el presentador e hilo argumental del acto, Elías Gorostiaga, escritor también y crítico literario. Elías demostró una vez más su experiencia y su original savoir-faire con una breve introducción, para ir después interpelándonos a cada uno con alguna pregunta o matiz destacable relativo a nuestros cuentos.
Siguiendo el orden alfabético de apellidos, empezó el veterano
autor Eugenio Asensio a quien le tocó relacionar su historia de desempleados y
empleados agarrados a un clavo ardiendo, con la situación laboral de nuestro
país, la crisis, o “la cosa”, como solemos decir en tono eufemístico.
Amanda Gamero, empezó declarando sus nervios provocados por la
emoción para desmentirse después a sí misma con un aplomo y una serenidad
dignas de una veterana. Y nos habló de la lírica del fracaso, las que ahondan y
le dan fuerza a su relato.
Llegó mi turno cuando Elías, supongo que acertadamente, declaró
haber visto la mano de un seductor tras mi relato. Y me lanzó su
pregunta-brete: ¿qué es para ti la seducción? Mi respuesta, tras unos segundos
de reflexión y duda, bien podría ser un titular: la seducción es robarle la
voluntad a los demás.
Mercedes Gascón destacó que su cuento habla del control sobre nuestras propias vidas y del descontrol de las mismas a la vez. A continuación explicó cómo se fue confeccionando este libro, un trabajo coral de complicidad,
lectura en común y enriquecimiento
colectivo.
Javier López, ex profesor, jubiloso, declaró estar más feliz que
un niño con un globo y sorprendido por haber publicado a estas alturas de su
vida. Pero la altura verdadera estuvo en su concisión y humildad, y está en la
calidad de su relato de judíos perseguidos en la Praga de 1942, en el que
amistad y belleza se conjugan para perpetrar un último acto de rebeldía y
libertad.
Herminia Meoro, con su habitual precisión, nos explicó como la
metaliteratura le sirvió para armar su relato La vida detenida. Y con su hálito sereno y autorizado, detuvo el
ruido de la duda y colocó los puntos sobre las íes. Herminia siempre suma
excelencia.
Mariela Puértolas, sugerente como la baqueta sobre los platillos
jazzísticos de Marc Ayza, destacó que la música puede expresar la armonía del universo, así, su relato Ojalá esto pudiera ser canción pretende ilustrar este deseo. El deseo de que su relato se articulara como lo hace la música. Pero atrapar ese instante de vida en equilibrio termina siendo una quimera y plantea la insatisfacción del creador frente a la obra y a la imposibilidad de reiterar y retener el tiempo.
Susana Tomás mantuvo un breve e interesante debate con Elías,
sobre el tono, trágico o no de su relato. Ella, segura y directa, como suele
serlo, destacó la resolución vitalista y positiva de su historia. Una historia
que nos pasea por Nueva York, por numerosos personajes de la cultura y por una
buena selección de temas musicales anclados al recuerdo de un viaje anterior e
interior, y para así ir dejando atrás la memoria de un amor, más superado que
añorado.
Cerró las intervenciones el irreverente Pedro Lara,
Lara Vázquez en el libro, con una breve alusión a su agradecimiento, sorpresa y
satisfacción por formar parte de este proyecto. Su relato, en el que nos
explica el curioso proceso de transformación de una profesora universitaria, en
cajera de supermercado, dice mucho, desde su voz narrativa de protagonista y
testigo, de él mismo como alguien que se siente incómodo en cualquier
clasificación, sea cual fuere.
Y cerró el acto quien lo empezó, el editor Jordi Castelló, para
dar paso a la liturgia de las firmas, los saludos y agradecimientos.


Esta parte final de la presentación, fue amenizada con una
selección musical reunida por nuestro incondicional Claudio Pasinato, y por el servicio de mojitos con o sin
alcohol, gentileza impagable de la empresa de bebidas refrescantes SANMY.
Durante toda la velada nuestra amiga María Pía, realizó un
excelente reportaje fotográfico. Algunas de las fotografías utilizadas aquí,
son suyas.

La organización de la biblioteca, sorprendida por el éxito, tuvo
que recordarnos que existía un horario de cierre.

Sant Jordi 2016


Esto es todo lo que puedo contar aquí. Ahora, después de la digestión del
agasajo y la resaca de nuestro éxito en Sant Jordi, al parecer, siendo el libro de la editorial Stonberg más vendido, y aunque habrá más proyectos; estos
días lábiles como el tiempo, ya nunca los olvidaremos.
Abril de 2016
JORGE GAMERO